Luchadores de la economía popular y solidaria -Gaveteros- Santa Elena

septiembre 05 - 2016

Con paso firme y la mirada altiva sale presuroso del mar don Eli?as Go?mez, con su gaveta al hombro, llena de pescados. Desembarco? de una de las mu?ltiples lanchas que llegaron a orillas del Paci?fico, al amanecer de un mie?rcoles de junio. La copiosa pesca habi?a sido lograda en alta mar, durante la noche, y llego? en lanchas al puerto pesquero del Palmar, de la parroquia Colonche, provincia de Santa Elena.

Alli?, a orillas del mar empieza el trabajo de estos hombres corpulentos y de piel curtida por el sol. Son decenas que llegan a la playa desde las 02:00, hora en que empiezan a arribar las lanchas repletas de los productos del mar. La tarea de estos hombres consiste en trasladar la pesca (camaro?n, pescado, conchas...) en gavetas hasta los camiones que transportan el producto a los mercados.

Ser “gavetero” me llena de orgullo y esperanza porque tengo un trabajo para mantener a su familia, dice Go?mez. Algunos son de la zona y otros vienen de pueblos pesqueros vecinos. Este oficio reu?ne uno de los valores ma?s saludables de los seres humanos: la solidaridad.

Entre ellos comparten las largas horas de espera en la playa por el arribo de las lanchas con el producto, sus herramientas de trabajo, la comida fri?a, un espacio para descansar, un juego de cartas, bromas, largas pla?ticas y hasta las cargas cuando la cosecha fue buena en alta mar.

Estos obreros de carga pesquera anhelan que alguna institucio?n promueva el turismo u otra actividad en Palmar, que generen ingresos econo?micos para ma?s familias.

A carreras

Jhon Gonzabay, de 22 an?os, es nativo del Palmar y tiene ma?s de 200 compan?eros “gaveteros”. Antes de que aclare el di?a pasan correteando por la playa, como si se tratara de una competencia atle?tica, llevando las gavetas. En esas carreras tambie?n protegen la carga de las a?vidas fragatas que vuelan sobre ellos para robarse el pescado que transportan.

En los hombros llevan un peso superior a las 90 libras por carga. Ferni? Parrales tambie?n es oriundo del Palmar y pertenece a una de las asociaciones de “gaveteros” existentes en el lugar. Es un oficio de fuerza, pero ma?s de paciencia porque en ocasiones debemos esperar largas horas hasta que arriben las embarcaciones, relata Parrales.

Sin embargo, confirma que siempre les va bien, sobre todo en los meses de aguaje que llega abundante pesca. “Son di?as algo peligrosos por las oleadas, pero Dios nos protege”.

Artículo tomado de la revista Sembrando Esperanza de Jardin Azuayo, páginas 38 y 39: 
https://issuu.com/jardinazuayo/docs/revista_sembrando_esperanza_can__ar?e=22953039/30000297

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